19 de Junio, Celebramos el Día Nacional del Árbol

El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) instituyó el 19 de junio de 1954 para celebrar y recordar la importancia de la mayor riqueza natural del país: el árbol.

Este macizo constituye lo esencial para purificar el ambiente, debido a que produce oxígeno. Suecia fue el primer país en adoptar un Día del Árbol en 1840, ya que tomaron conciencia del cuidado que se debía brindar a los árboles y la necesidad de introducir a los niños desde temprana edad en el conocimiento y la práctica de preservar esta riqueza natural.

La primera vez que se celebró la fiesta del árbol en el mundo fue en el año 1805 en la pequeña localidad extremeña de Villanueva de la Sierra (Cáceres), una iniciativa promovida por el párroco del lugar con el apoyo entusiasta de toda la población.

Mientras Napoleón asolaba Europa con su desmedida ambición, en este pueblecito de la sierra de Gata vivía un párroco, don Ramón Vacas Roxo, que, según las crónicas, “persuadido de la importancia del arbolado para la salubridad, higiene, ornato, carácter, ambiente y costumbres”, decide plantar árboles y darle un aire festivo. La fiesta comenzó el martes de Carnaval con el repiqueteo de dos campanas de la iglesia, la Gorda y la Mediana. Tras la misa solemne, y aún revestido con los ornamentos eclesiásticos, don Ramón, acompañado de los clérigos, los maestros y un gran número de vecinos, plantó el primer árbol, un álamo, en el lugar conocido como El valle del Ejido. Las plantaciones de álamos continuaron por la Arroyada de la Fuente de la Mora. Después hubo un banquete y no faltó el baile. La fiesta y las plantaciones se prolongaron durante tres días. Se redactó un manifiesto en defensa de los árboles que fue enviado a otros pueblos del entorno para difundir el amor y el respeto a la naturaleza, y para que allí también se organizaran plantaciones.
Reseña

El territorio paraguayo contiene más de 300 especies de árboles nativos y muchos de ellos se encuentran en peligro de extinción, debido a la comercialización de los productos forestales.

Entre las especies de árboles más utilizadas para fines maderables están el quebracho colorado (Schinopsis balansae), palo santo (Bulnesia sarmientoi), trébol (Amburana cearensis), lapacho (Tabebuia spp.), guatambu (Balfourodendron riedelianum), cedro (Cedrela fissilis), kupa’y (Copaifera langsdorfii), urunde’y (Astronium spp.), kurupa’y kuru (Anadenanthera colubrina), kurupa’y ra (Parapiptadenia rigida), entre otras.

Existen también otras especies no maderables muy importantes, como el palmito (Euterpe edulis), que en Paraguay es muy útil por su aptitud para la elaboración del cogollo enlatado “palmito”. La sobreexplotación y la deforestación han dado casi fin a los bosques de palmito, ya que es una especie esciófita que se regenera abundantemente en la sombra.

La yerba mate o ka’a (Ilex paraguaiensis) es el árbol más conocido, porque constituye la base de una industria muy importante y cotizada por el pueblo paraguayo. En todo hogar se consume la infusión caliente de la hoja seca y tostada conocida con el nombre de mate y en forma de té (cocido), y la infusión fría constituye el famoso tereré.

El ka’a es uno de los árboles más útiles del país; sus hojas tienen valor comercial, industrial y vitamínico. Actúa como antinflamatorio del sistema urogenital, por contener nieroxín, y contra la obesidad. Antiguamente, los indígenas descubrieron las propiedades estimulantes, tónicas y diuréticas de sus hojas.

Fuente: Abc